Miércoles, 28 de febrero de 2007
Que me enamoré de vos no es ningún secreto. Ni para mí, ni para vos, ni para la gente que me rodea y me importa.
Que vos no te enamoraste de mí y no podés prometerme nada, no es un secreto, tampoco.
Que yo necesito algo más profundo que un "yo me siento bien con vos" es algo que se fue aclarando en todo este tiempo.
Que estuve muy triste desde que te fuiste el 19 de enero y que mis vacaciones fueron un infierno porque te extrañé a morir, es algo que no pienso confesarte.
Y que a pesar de quererte como te quiero, voy a intentar no darte más lugar es algo que me cuesta decirme incluso a mí misma.
En resumen: Te quiero, me enamoré. Pensé que algo se había roto en mí y ya no iba a sucederme el milagro, pero con vos me pasó y es una buena señal de que sigo viva. Que vos no me quieras de la misma manera me pone terriblemente triste. Este último tiempo sufrí por no tenerte cerca y porque tus palabras siguen siendo frías. Y no quiero eso para mí. No quiero estar triste. Te quiero a vos, pero sólo si vos estuvieras dispuesto a decirme que vos me querés a mí. Por menos, me doy por vencida. Por menos, me voy a conocer a otros. Él está ahí, dispuesto a quererme.
Lunes, 28 de agosto de 2006
Escribo después de una semana de haber vivido nuestro hueco de agosto. Hoy escribo sin pensar, sin querer analizar.
Fueron muy buenos cuatro días, pero como siempre, miro lo que faltó, miro lo malo, hoy estoy triste.
Jueves, 03 de agosto de 2006
Tal vez haya un hueco en agosto. Pero sólo tal vez.
Tal vez yo esté más analítica y menos dispuesta a embarcarme en la pérdida de toda razón.
Tal vez, como él dice, me ve venir y esta reacción mía sea justo lo que él buscaba.
Pienso más, siento menos.
Estoy dejando se ser completamente franca.
Si fuera franca, debería decirle que nada me importa más que tenerlo entre mis piernas.
Que fue la experiencia más sensual de mi vida. Que su voz me despierta. Que lo quiero cerca, pero no sólo en la cama. Y eso, creo, será nuestro problema.
Miércoles, 19 de julio de 2006
Y nuestro hueco de julio se convirtió anoche en nuestro hueco de agosto. Falta exactamente un mes.
Quisiera no sacar cuentas, quisiera no pensar que el día del hueco van a hacer tres meses que no nos vemos. Quisiera no dividir doce meses por tres y llegar a la conclusión de que nuestros encuentros dan un promedio de cuatro por año. No quisiera hacerlo porque recién hemos tenido uno.
Pero ya se sabe. No soy muy normalita.
Y ya se sabe también (él lo sabe): lo quiero entrando en la misma cama a la que entro cada noche.
Miércoles, 12 de julio de 2006
Listo, te vas a cagar.
No necesito seguir esperándote. Ni estar todo el tiempo esperando que me hables.
Fila, hacen.
Sí. Me pone muy triste. Muy.
Pero se soluciona con un par de alegrías.
Jueves, 06 de julio de 2006
Es la primera vez en todos estos meses que entra y no me habla. Cada vez está más frío.
Tal vez sea una manera de confirmar que él no desea sólo mis besos.
Jueves, 06 de julio de 2006
Hoy rechacé a otro.
Este sí realmente me gustó mucho alguna vez.
Si sigo diciéndole que no a otros tipos no va a haber interesados en toda mi zona de influencia.
Y eso me molesta. Seguir esperándolo a él, sin saber si tengo que esperarlo. Sin saber si voy a verlo. Sin saber cuándo ni cuántas veces en varios meses. Sin saber si él está teniendo encuentros como el de hoy. Y sobre todo sin saber si él, ante un encuentro parecido sentirá lo mismo que yo: que sólo me interesan sus besos.
Sábado, 01 de julio de 2006
Creo que me enamoré.
Por favor, que nada, absolutamente nada de lo que me dice sea mentira.
Sábado, 01 de julio de 2006
Sos mi mejor calmante
Sos mi mejor amante.
(Que llegue nuestro hueco de Julio)
Jueves, 15 de junio de 2006
Todo me recuerda a ti
Sandra Mihanovich.
Todo me recuerda a tí,
tu sombra sigue aquí.
Cada paso que doy,
cada historia de amor,
todo, todo me recuerda a tí.
Cada paso que doy,
cada historia de amor
incluso el aire huele a tí.
Caminábamos por Recoleta y empezaste a cantar esto. Tal vez no te diste cuenta de mi sonrisa.
Esta fue la banda de sonido de muchos de mis días.
No dije nada. No quise quebrar la magia.